La carta de reclamación convierte su accidente en un reclamo formal: expone por qué la otra parte es responsable, detalla las lesiones y el tratamiento, desglosa los daños y declara el monto exigido, normalmente con expedientes médicos adjuntos.
Importa porque define el marco de toda la negociación. Una carta completa y coherente es difícil de rebajar; una prematura ancla el caso a la baja.
El momento es estratégico: muy pronto deja fuera tratamiento posterior; muy tarde choca con el plazo de prescripción.