"Dolor y sufrimiento" es el nombre común de los daños no económicos: compensación por el dolor físico, la ansiedad, el mal dormir y las actividades que la lesión le quita, aparte de las pérdidas contables como facturas médicas y salarios.
En muchos reclamos es una parte sustancial del total, y por eso las aseguradoras lo minimizan. En California no hay fórmula fija: depende de qué tan bien se documente el impacto real.
Lo que ayuda: tratamiento médico constante, informar todos los síntomas, y notas simples sobre lo que ya no puede hacer. Los detalles específicos y con fecha valen más que los adjetivos.